Y vos me mirabas con esos ojos tan grandes, grandes, grandes como el agua y yo no sabía qué hacer o qué decirte o qué mierda porque no podía pensar en otra cosa que tus ojos. Y después se me ocurrió que tal vez si los cerraba o si dejaba de mirarlos, pero esa mirada iba a seguir estando ahí de todas formas, acusándome -sin querer- tras los párpados, tras las puertas, tras el miedo que no podemos evitar.
No sé.
domingo, 12 de julio de 2009
martes, 19 de mayo de 2009
.
Si ella respira, él sangra. Si él sangra, ella también, pero sangre de vida nueva. No pueden ser uno ni dos, sino sólo tres, o cuatro o diez. Si se acercan se muerden, se miran, se desconocen. Si se alejan, sólo entonces se dan cuenta y se escupen, ella lo escupe y él se limpia la cara; él la acaricia y se va, siempre se va.
Entonces es cuando ella más lo extraña y más lo odia. Entonces es cuando él se va con otras, a quienes no acaricia pero no deja. A veces, camino a su casa, de noche tarde, con frío, de alguna manera solo, piensa en ella y la llama. (Nunca por teléfono, eso no existe entre los amantes). Y ella lo escucha y acude, y a veces lo vomita o escupe, y a veces lo desconoce felizmente. Y él la soporta con tal de sentarla en sus piernas, o estar entre las de ella. Cree que eso es el amor, la fusión de cuerpos. Pero tal cosa es inexistente: los cuerpos son siempre dos, o tres, o cuatro o diez, todos distintos, todos ajenos. El amor es otra cosa, o no es.
Así, él y ella se juntan o se separan. A veces ella encuentra a otro él (o a otros) porque lo que en realidad busca es un espejo. Si lo escupe, desconoce o acoge entre sus piernas, es según el estado de su propia vanidad, de las ganas de sangrar o respirar que tenga. A veces él se va con otras, a quienes no deja porque en todas ve la cara de ella cuando no sangra, cuando no lo escupe. Es por eso que no las acaricia: porque no respiran ni lo insultan.
Esta entrada ha sido modificada, y es probable que lo siga siendo.
Entonces es cuando ella más lo extraña y más lo odia. Entonces es cuando él se va con otras, a quienes no acaricia pero no deja. A veces, camino a su casa, de noche tarde, con frío, de alguna manera solo, piensa en ella y la llama. (Nunca por teléfono, eso no existe entre los amantes). Y ella lo escucha y acude, y a veces lo vomita o escupe, y a veces lo desconoce felizmente. Y él la soporta con tal de sentarla en sus piernas, o estar entre las de ella. Cree que eso es el amor, la fusión de cuerpos. Pero tal cosa es inexistente: los cuerpos son siempre dos, o tres, o cuatro o diez, todos distintos, todos ajenos. El amor es otra cosa, o no es.
Así, él y ella se juntan o se separan. A veces ella encuentra a otro él (o a otros) porque lo que en realidad busca es un espejo. Si lo escupe, desconoce o acoge entre sus piernas, es según el estado de su propia vanidad, de las ganas de sangrar o respirar que tenga. A veces él se va con otras, a quienes no deja porque en todas ve la cara de ella cuando no sangra, cuando no lo escupe. Es por eso que no las acaricia: porque no respiran ni lo insultan.
Esta entrada ha sido modificada, y es probable que lo siga siendo.
jueves, 14 de mayo de 2009
La eternidad de lo inconcluso,
esperando (NO) concluir y morirse.
La autobiografía permanente,
y el miedo.
La autoculpable minoridad de no concluir,
creyendo que así se vive.
pero es imposible.
Como pretender que entienda de arte.
o que no.
o que el vacío no.
Y vos te quedás, te quedás, te quedás,
todos se quedan y a mí me da miedo.
No quiero que se vayan,
pero no los conozco, y a veces me miran.
Y no me da para salir de fiesta y ser cool y bailar cool,
y todas esas cosas que en realidad siempre
siempre quise hacer, y no pude.
Pero hoy esa posibilidad no me emociona.
EMO-ciona.:
no puedo alejarme, es eso:
fuerza de gravedad.
Sí, creo que en el fondo soy seria y un poco ortiva,
pero eso no me molesta.
No me animo –ánimo.
No me animo a decir –telo
(mentira, siempre dije telo),
y esta es la infeliz confesión de un día de lluvia,
porque no necesito apologías para estar contenta.
-sí, a veces es distinto-
no me malinterpreten.
Posta, siempre quise sacar fotos.-
esperando (NO) concluir y morirse.
La autobiografía permanente,
y el miedo.
La autoculpable minoridad de no concluir,
creyendo que así se vive.
pero es imposible.
Como pretender que entienda de arte.
o que no.
o que el vacío no.
Y vos te quedás, te quedás, te quedás,
todos se quedan y a mí me da miedo.
No quiero que se vayan,
pero no los conozco, y a veces me miran.
Y no me da para salir de fiesta y ser cool y bailar cool,
y todas esas cosas que en realidad siempre
siempre quise hacer, y no pude.
Pero hoy esa posibilidad no me emociona.
EMO-ciona.:
no puedo alejarme, es eso:
fuerza de gravedad.
Sí, creo que en el fondo soy seria y un poco ortiva,
pero eso no me molesta.
No me animo –ánimo.
No me animo a decir –telo
(mentira, siempre dije telo),
y esta es la infeliz confesión de un día de lluvia,
porque no necesito apologías para estar contenta.
-sí, a veces es distinto-
no me malinterpreten.
Posta, siempre quise sacar fotos.-
domingo, 3 de mayo de 2009
otro domingo trasnochando
no divertido
rutina,
y yo ahora no te pido más nada porque te molesta,
te molesta tu promesa, no yo.
te molestás vos,
así como me molesto yo
y no me importa,
ya lo entendí y no me importa.
los imposibles son aburridos después de.
no podemos asumirnos
porque nos da miedo o pereza (paja).
entonces no podemos pedirnos,
y no podemos evitarlo.
es TAN aburrido que no importa.
qué abúlico esto, por dios. qué desencanto. qué asco.
sí, llegaste hasta acá para leer esta mierda posmoderna, y qué.
soy posmoderna, no podés pedir más.
por más que lo intentes.
no divertido
rutina,
y yo ahora no te pido más nada porque te molesta,
te molesta tu promesa, no yo.
te molestás vos,
así como me molesto yo
y no me importa,
ya lo entendí y no me importa.
los imposibles son aburridos después de.
no podemos asumirnos
porque nos da miedo o pereza (paja).
entonces no podemos pedirnos,
y no podemos evitarlo.
es TAN aburrido que no importa.
qué abúlico esto, por dios. qué desencanto. qué asco.
sí, llegaste hasta acá para leer esta mierda posmoderna, y qué.
soy posmoderna, no podés pedir más.
por más que lo intentes.
martes, 6 de enero de 2009
admiramos a la (lejana) gente que toca con su piel la piel (basura) de los demás, pero nos quedamos con su imagen heroica
y estudiamos carreras en universidades públicas creyéndonos (en serio) buenos.
transformándonos en lo que fuimos siempre desde que nacimos:
un puñado de abúlicos bien educados.
(no se nos vaya a confundir con los degenerados que no dan el asiento en el micro).-
sí, a veces odio al mundo, me odio. No siempre llega a ser odio, pero cuando lo es es bello, porque (por lo menos) hay pasión. La pasión mueve. No importa ser amado, sino amar. Y dar el paso también.
Y bueno, cuando no es odio se queda en esa tibieza característica del adolescente de clase media posmoderno. Eso pasa el 90% de las veces, obvio. Y más también-
y estudiamos carreras en universidades públicas creyéndonos (en serio) buenos.
transformándonos en lo que fuimos siempre desde que nacimos:
un puñado de abúlicos bien educados.
(no se nos vaya a confundir con los degenerados que no dan el asiento en el micro).-
sí, a veces odio al mundo, me odio. No siempre llega a ser odio, pero cuando lo es es bello, porque (por lo menos) hay pasión. La pasión mueve. No importa ser amado, sino amar. Y dar el paso también.
Y bueno, cuando no es odio se queda en esa tibieza característica del adolescente de clase media posmoderno. Eso pasa el 90% de las veces, obvio. Y más también-
lunes, 1 de diciembre de 2008
accidentalmente.
Una entrada más. Me sigue dando un poco de miedo, qué mal. La Flor me dijo una vez, que le había dicho su novio: "escribir es como coger: la primera vez te va a doler, y no va a ser lindo. Hasta que te acostumbres y te perfecciones, y así un día tengas 30 orgasmos seguidos". Estoy esperando los 30 orgasmos, pero va dejando de doler. Quería poner esto porque realmente esa analogía (la promesa de los 30 orgasmos) me destrabó muchas cosas. (es un agradecimiento, no?).- [vale aclarar que no son las palabras exactas, pero sí puedo decir que son fieles a lo que se dijo en ese momento].
Además, es nada escribir en este medio posmo. Se pierde un día cualquiera y no queda ni la huella, por suerte o desgracia. Depende de la importancia de lo escrito, y de si alguna vez te avivaste de escribirlo a mano o imprimirlo, o algo, que lo rescate de lo efímero de la net. Igual es nada. Hoy las palabras son (como) nada. Hay demasiadas, todo el tiempo, sé que no digo nada nuevo con esto, incluso. Es una vomitada pseudo verborrágica más. Y sí, me da un poco de asco, como todo, pero me da más asco (me daría, creo) guardarme la vomitada. Debo reconciliarme con estos medios (jaja?).
Eso.
Primera entrada sin premeditación, asique probablemente no sobreviva. No es importante, de todas formas, esto tampoco. Es sólo una manera de acercarme a los prometidos 30 orgasmos seguidos.
Además, es nada escribir en este medio posmo. Se pierde un día cualquiera y no queda ni la huella, por suerte o desgracia. Depende de la importancia de lo escrito, y de si alguna vez te avivaste de escribirlo a mano o imprimirlo, o algo, que lo rescate de lo efímero de la net. Igual es nada. Hoy las palabras son (como) nada. Hay demasiadas, todo el tiempo, sé que no digo nada nuevo con esto, incluso. Es una vomitada pseudo verborrágica más. Y sí, me da un poco de asco, como todo, pero me da más asco (me daría, creo) guardarme la vomitada. Debo reconciliarme con estos medios (jaja?).
Eso.
Primera entrada sin premeditación, asique probablemente no sobreviva. No es importante, de todas formas, esto tampoco. Es sólo una manera de acercarme a los prometidos 30 orgasmos seguidos.
jueves, 13 de noviembre de 2008
martes, 11 de noviembre de 2008

No sé si me gusta éste. O sea, algo me gusta, pero no sé si como gusta y ama uno lo que engendra, o porque de verdad me gusta. Tampoco sé si la parte de que no me gusta es porque uno se ve en lo que engendra y no se gusta del todo, y eso me pasa.
Perdón por tantos prefacios, es mi primera vez jaja (duele che!)
En fin, me guste o no acá está, :
Éso es lo peor:
que somos sus hijos,
los más herederos,
los que creemos que sentimos
y que tocamos y nos tocan
y pegamos y nos escupen
y reímos, y matamos.
Blasfemamos a nuestra madre
(a todas nuestras madres)
no porque la detestemos abiertamente
sino porque no la conocemos
y nos desconocemos
y así
damos más y mejores pruebas
de que es su sangre pobre y liviana la que nos llena las entrañas,
la que menstruamos,
porque no engendra
NADA:
vivimos anticonceptivamente,
esclavos de las enfermedades
que ellas inventaron para que no nos alejemos de su pollera;
para que nos repugnen y escandalicen
tanto que nos sometamos a ellas,
enfermedades y madres o enfermedades.
Con gusto.
Y para que no podamos lidiar
con lo que de verdad importa,
porque no sabemos qué importa
más allá del carnaval que pasa por la puerta de casa.
Y es que no hay nada,
más que nuestra madre satisfecha y blasfemada,
pero la desconocemos
sin poder matarla para cambiarla por otra
porque madre hay una sola.
Sólo podríamos cambiar a los hijos
que no engendraremos estériles,
o a nosostros mismos
pero estamos demasiado enfermos
por el médico de la familia que viene del carnaval.
Creo que es muy pesimista, o realista. No sé, pero no pega con el olor a verano que hay en la noche y las flores y la cercanía de las pseudo vacaciones próximas.
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